Hola, soy Carolina

Soy artesana textil y profesora de tejido.

Llevo más de quince años tejiendo, pero si algo me caracteriza no es precisamente quedarme haciendo siempre lo mismo.

Me gusta aprender técnicas nuevas, entender cómo funcionan, probar materiales, desmontar procesos y descubrir de qué manera puedo adaptarlos a lo que quiero hacer.

Por eso, además de tejer, en los últimos meses me he ido metiendo de lleno en el hilado, los tintes naturales, los telares y otros procesos textiles que me permiten crear cada vez más cosas desde el principio.

Pero hay algo que permanece constante en todo lo que hago: me interesa entender lo que estoy haciendo, no simplemente seguir instrucciones.

Y esa es también la base de mis clases.

Aprender a tejer es mucho más que seguir un patrón

Cuando empecé a tejer, aprendí prácticamente sola.

Vídeos, patrones, pruebas y prendas que no salían como esperaba. Mucho hacer y deshacer y muchas horas intentando averiguar por qué algo funcionaba de una manera y no de otra.

Con el tiempo me di cuenta de que esa forma de aprender había marcado muchísimo mi manera de tejer.

No me conformaba con saber que había que hacer una disminución en determinado lugar.

Quería entender por qué estaba ahí, qué efecto producía y qué pasaba si la cambiaba.

Y eso es precisamente lo que intento transmitir ahora cuando enseño.

Quiero que aprendas las técnicas, por supuesto. Pero, sobre todo, quiero que poco a poco entiendas lo suficiente como para tomar tus propias decisiones.

Que puedas mirar un patrón y no sentir que estás mirando un jeroglífico.

Que si algo no te gusta, sepas cómo lo puedes modificar.

Que si aparece un problema, tengas herramientas para intentar resolverlo.

Y que llegue un momento en el que no necesites que alguien te diga constantemente cuál es el siguiente paso.

No necesitas hacerlo perfecto para aprender

En mis clases hay espacio para preguntar, equivocarse, deshacer y volver a probar.

De hecho, muchas veces ahí es donde más se aprende.

No espero que llegues sabiendo. Tampoco que avances al mismo ritmo que la persona que tienes al lado.

Mi trabajo no es hacer el proyecto por ti ni darte instrucciones para que las sigas sin pensar. Es ayudarte a entender qué está ocurriendo para que cada vez tengas más recursos para continuar por tu cuenta.

Porque para mí aprender una técnica no consiste en reproducir exactamente algo que ha diseñado otra persona. Consiste en llegar a conocerla lo suficiente como para poder hacerla tuya.

Hola, soy Carolina

Soy artesana textil y profesora de tejido.

Llevo más de quince años tejiendo, pero si algo me caracteriza no es precisamente quedarme haciendo siempre lo mismo.

Me gusta aprender técnicas nuevas, entender cómo funcionan, probar materiales, desmontar procesos y descubrir de qué manera puedo adaptarlos a lo que quiero hacer.

Por eso, además de tejer, en los últimos meses me he ido metiendo de lleno en el hilado, los tintes naturales, los telares y otros procesos textiles que me permiten crear cada vez más cosas desde el principio.

Pero hay algo que permanece constante en todo lo que hago: me interesa entender lo que estoy haciendo, no simplemente seguir instrucciones.

Y esa es también la base de mis clases.

Aprender a tejer es mucho más que seguir un patrón

Cuando empecé a tejer, aprendí prácticamente sola.

Vídeos, patrones, pruebas y prendas que no salían como esperaba. Mucho hacer y deshacer y muchas horas intentando averiguar por qué algo funcionaba de una manera y no de otra.

Con el tiempo me di cuenta de que esa forma de aprender había marcado muchísimo mi manera de tejer.

No me conformaba con saber que había que hacer una disminución en determinado lugar.

Quería entender por qué estaba ahí, qué efecto producía y qué pasaba si la cambiaba.

Y eso es precisamente lo que intento transmitir ahora cuando enseño.

Quiero que aprendas las técnicas, por supuesto. Pero, sobre todo, quiero que poco a poco entiendas lo suficiente como para tomar tus propias decisiones.

Que puedas mirar un patrón y no sentir que estás mirando un jeroglífico.

Que si algo no te gusta, sepas cómo lo puedes modificar.

Que si aparece un problema, tengas herramientas para intentar resolverlo.

Y que llegue un momento en el que no necesites que alguien te diga constantemente cuál es el siguiente paso.

No necesitas hacerlo perfecto para aprender

En mis clases hay espacio para preguntar, equivocarse, deshacer y volver a probar.

De hecho, muchas veces ahí es donde más se aprende.

No espero que llegues sabiendo. Tampoco que avances al mismo ritmo que la persona que tienes al lado.

Mi trabajo no es hacer el proyecto por ti ni darte instrucciones para que las sigas sin pensar. Es ayudarte a entender qué está ocurriendo para que cada vez tengas más recursos para continuar por tu cuenta.

Porque para mí aprender una técnica no consiste en reproducir exactamente algo que ha diseñado otra persona. Consiste en llegar a conocerla lo suficiente como para poder hacerla tuya.

Aprendí a tejer con mi abuela, cuando tenía unos 20 años.

Pero al nacer mi segunda hija fue cuando se convirtió en parte de mi vida diaria

De alumna autodidacta a profesora

Siempre he estado rodeada de telas y lanas. En casa mi madre cosía y hacía ganchillo y mi abuela siempre tenía las agujas de tejer en la mano, bolillos, costura... lo que hiciera falta.

Aprendí a tejer lo básico con mi abuela cuando tenía unos 20 años, pero un par de bufandas fue lo único que llegué a terminar. Lo retomé un poco antes de que naciera mi hija mayor, pero cuando nació mi segunda hija, bebé de alta demanda que necesitaba estar en brazos constantemente, fue cuando me volqué de lleno. Descubrí las agujas circulares y descubrí que podía tejer mientras tenía a mi hija dormida en brazos.

Sin darme cuenta, el tejido acabó ocupando cada vez más espacio. Hasta que decidí que no quería que siguiera siendo únicamente un hobby.

Y enseñar apareció casi de manera natural.

De alumna autodidacta a profesora

Siempre he estado rodeada de telas y lanas. En casa mi madre cosía y hacía ganchillo y mi abuela siempre tenía las agujas de tejer en la mano, bolillos, costura... lo que hiciera falta.

Aprendí a tejer lo básico con mi abuela cuando tenía unos 20 años, pero un par de bufandas fue lo único que llegué a terminar. Lo retomé un poco antes de que naciera mi hija mayor, pero cuando nació mi segunda hija, bebé de alta demanda que necesitaba estar en brazos constantemente, fue cuando me volqué de lleno. Descubrí las agujas circulares y descubrí que podía tejer mientras tenía a mi hija dormida en brazos.

Sin darme cuenta, el tejido acabó ocupando cada vez más espacio. Hasta que decidí que no quería que siguiera siendo únicamente un hobby.

Y enseñar apareció casi de manera natural.

¿Qué puedes aprender conmigo?

Actualmente imparto clases de tejido a dos agujas, tanto presenciales en Sevilla como online.

Las clases están pensadas para que puedas aprender desde cero o avanzar con tus propios proyectos si ya sabes tejer.

No seguimos todas el mismo patrón ni tienes que adaptarte a un proyecto cerrado. Puedes traer aquello que te apetezca aprender y trabajaremos a partir de ahí.

A veces será aprender a montar puntos.

Otras, entender la construcción de un jersey.

Leer un patrón que se te está haciendo bola.

Corregir un error.

Aprender una técnica nueva.

O descubrir cómo modificar algo para que encaje mejor contigo.

Porque mi objetivo no es únicamente que termines ese proyecto.

Es que todo lo que aprendas mientras lo haces te sirva también para el siguiente.

¿Te apetece aprender conmigo?

Puedes venir a mis clases presenciales de tejido en Sevilla o unirte a uno de los grupos online.

No importa si nunca has cogido unas agujas, si aprendiste hace años y quieres retomarlo o si ya tejes pero necesitas ayuda para avanzar con proyectos más complejos.

La idea es la misma:

que cada proyecto te enseñe algo y que, poco a poco, necesites cada vez menos que alguien te diga cómo hacerlo.

que cada proyecto te enseñe algo y que, poco a poco, necesites cada vez menos que alguien te diga cómo hacerlo.

¿Qué puedes aprender conmigo?

Actualmente imparto clases de tejido a dos agujas, tanto presenciales en Sevilla como online.

Las clases están pensadas para que puedas aprender desde cero o avanzar con tus propios proyectos si ya sabes tejer.

No seguimos todas el mismo patrón ni tienes que adaptarte a un proyecto cerrado. Puedes traer aquello que te apetezca aprender y trabajaremos a partir de ahí.

A veces será aprender a montar puntos.

Otras, entender la construcción de un jersey.

Leer un patrón que se te está haciendo bola.

Corregir un error.

Aprender una técnica nueva.

O descubrir cómo modificar algo para que encaje mejor contigo.

Porque mi objetivo no es únicamente que termines ese proyecto.

Es que todo lo que aprendas mientras lo haces te sirva también para el siguiente.

¿Te apetece aprender conmigo?

Puedes venir a mis clases presenciales de tejido en Sevilla o unirte a uno de los grupos online.

No importa si nunca has cogido unas agujas, si aprendiste hace años y quieres retomarlo o si ya tejes pero necesitas ayuda para avanzar con proyectos más complejos.

La idea es la misma:

que cada proyecto te enseñe algo y que, poco a poco, necesites cada vez menos que alguien te diga cómo hacerlo.

que cada proyecto te enseñe algo y que, poco a poco, necesites cada vez menos que alguien te diga cómo hacerlo.

modalidades disponibles

Clases presenciales

Clases en grupos reducidos en la provincia de Sevilla

Clases online

Sesiones grupales o individuales para resolver dudas, avanzar en tus proyectos o aprender desde casa

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Clases presenciales

Clases en grupos reducidos en la provincia de Sevilla

Clases online

Sesiones grupales o individuales para resolver dudas, avanzar en tus proyectos o aprender desde casa

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